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sábado, 6 de setiembre de 2008

Secret (o mensajes -para nada- subliminales)

"Got a secret
Can you keep it?
Swear this one you'll save
Better lock it, in your pocket
Taking this one to the grave".






Buenas noches, señorita. ¿Puedo ayudarla en algo?

Tengo un mensaje para él, pero debe prometerme tres veces que no se lo
dirá a nadie más, ¿entiende? Que sólo llegará a sus oídos.

Por supuesto, señorita. Qué poca fe tiene usted en mi, y en mi buena memoria.

Lo siento. Bien. Dígale que, pues… que el tiempo apremia, que se me
acaban las excusas, que no soy tan fuerte como aparento y que la debilidad de
mis labios es muchísimo más grande que mi tendencia a los resfríos. Dígale que
cada día que pasa lucho con la tentación de darme al miedo delicioso y a la
noche, que necesito más de su inocencia que de su experiencia… y que me estoy
esperando inútilmente.

Perfecto, lo haré apenas logre comunicarme con él.

Ah! Por favor, buen señor, dígale también que quisiera que cuente las pecas
de mi espalda, ¿sí? Que aún nadie lo ha hecho, y quisiera que fuese el
primero.

Claro, no hay problema.

Gracias, buen señor.

martes, 19 de agosto de 2008

Honey pie (o rutinas de baño y pecas)


"Honey pie you are making me crazy
I'm in love but I'm lazy
So won't you please come home".





Cuando termina de bañarse, se envuelve en una toalla
y se queda un rato frente al espejo.
Con ambas manos toma su cabello
y lo enrolla cuidadosamente sobre su cabeza,
dejando ver lo más posible su cuello.


Se acerca al espejo
y empieza a contar las pecas de su rostro.

La mano que las cuenta las sigue en línea
por su cuello y hombro
hasta hundirse en su pecho.


Deja, entonces, caer la toalla
y empieza a pellizcar
cada peca sobre su piel
pringada de pequeños puntos
como si quisiera deshacerse de todos
y cada uno de ellos..

Compara toda imperfección y registra cada recuerdo de su extensión.


Y así,
la peca de su cuello
que se repite en sus brazos,
que se
repite en su pecho,
en su costado derecho,
que se repite entre sus
piernas
y en toda su espalda.

Perfectas. Cada una.
Todas y cada una.

lunes, 4 de agosto de 2008

De chocolates y pecas.





Je veux ta vie dans ma vie.
Je te veux dans ma vie.
Une vie chocolats et taches de rousseur.


Con todo, todo el chocolate del mundo y las pecas que quieras (incluyendo las inéditas).

sábado, 23 de febrero de 2008

The rain song (o como húmedas pecas llenan baldosas vacías)

“These are the seasons of emotion
and like the winds they rise and fall.
This is the wonder of devotion - I see the torch we all must hold.
”





Eran como las cuatro y dieciséis de la tarde, y el piso de Paula se llenó de pecas. Eran tantas como las que el sol le había tatuado seria y pícaramente en la espalda a lo largo de sus no tan cortos diecinueve años.

Eran pecas. Y en su piso.
Eran pecas en su baldoso y rojo piso.


Ella encontró bastante distensión en esa tarde de lluvia. Fue como una brisa húmeda que supo afinar el calor sobre su cabeza. Al cabo de unas pocas horas todo regresó a la normalidad, y las pecas desaparecieron (pero no las de su espalda). Luego se vio todo iluminado por una luna grande de febrero veintitrés, y por un cigarro extrañamente bien fumado.

Sonaba a lo lejos una canción de Led Zeppelin: todo estaba bien - en efecto, todo estaba.