"Honey pie you are making me crazy
I'm in love but I'm lazy
So won't you please come home".

Cuando termina de bañarse, se envuelve en una toalla
y se queda un rato frente al espejo.
Con ambas manos toma su cabello
y lo enrolla cuidadosamente sobre su cabeza,
dejando ver lo más posible su cuello.
Se acerca al espejo
y empieza a contar las pecas de su rostro.
La mano que las cuenta las sigue en línea
por su cuello y hombro
hasta hundirse en su pecho.
Deja, entonces, caer la toalla
y empieza a pellizcar
cada peca sobre su piel
pringada de pequeños puntos
como si quisiera deshacerse de todos
y cada uno de ellos..
Compara toda imperfección y registra cada recuerdo de su extensión.
Y así,
la peca de su cuello
que se repite en sus brazos,
que se
repite en su pecho,
en su costado derecho,
que se repite entre sus
piernas
y en toda su espalda.
Perfectas. Cada una.
Todas y cada una.
