- En realidad son pocas las personas que conocen mi primer nombre (“Rosa”), e incluso son contaditas con las manos aquellas que pueden decirme “Rosa Patricia” sin recibir una mirada extraña de mi parte.
- Ahora que lo pienso, con el paso de los años he ido adquiriéndole gusto a mi nombre compuesto, por momentos hasta siento que da caché.
- Amo la música, y la necesito todos los días. Caminar al ritmo de algo se me ha hecho tan natural como respirar o escuchar a alguien estornudar y decir “salud”.
- Amo la comida, uf, es hermosa – pero nunca en exceso, no.
- Montar bici se ha convertido en mi pasatiempo favorito, sin dejar de lado la fotografía y uno que otro cuento en el camino.
- Me gusta imaginar muchos escenarios posibles acerca de una situación.
- Y mirar las expresiones de la gente al caminar y viajar en combi.

So, now you know.
