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lunes, 22 de setiembre de 2008

La Pièce Vide (o mi pieza vacía)

No puedo conmigo,
ni con las ganas
grandísimas
y terribles
que tengo de hablarte.

No puedo contigo
y le agradezco quinientas veces
a la noche
que no estés precisamente
en mis horas más débiles,
vulnerables.

Trato en vano de recomponerme
de cubrirme los ojos,
de cogerme las sienes
con las yemas de los dedos
y esconderme.

Paso mis dedos por mi cabello
y siento lo negro que es.
Palpo mi cara,
y dibujo besos
en mi boca,
que nunca fue tuya
pero que de nadie tampoco será.

Te adivino frente a mi,
y te miro y miro
pero no de reojo,
pues no es puro deseo.

Y te asustas,
y luego callas por un minuto.
Entonces palpo
tus labios,
tu cara, tus ojos
y tu frente.

Y beso tu frente,
y beso tus labios,
y temo
.

Porque quisiera cuidar tu voz
en mi pieza vacía,
pero eso no se ruega.