Y, entonces, hablamos de hijos de puta.
“Eso es lo bueno de ser uno (hijo de puta) – nunca te importarán demasiado los sentimientos de los demás”
Hmm claro, tienes razón. Nunca lo había visto de esa manera, al menos no últimamente (y, pues, ¿quién piensa en las bondades de ser un hijo de puta?). Supongo que se llevarán algo de mérito por controlar sus, eh, ¿emociones?, de una forma calculadora y fría, pero me resultaría aburridísimo hacerlo. No sé, tampoco jugaría con otras personas, sería sucio. Me sentiría más como puta que como una hija de puta.
Estás pensando mucho las cosas. ¿Me estás diciendo que ni siquiera por un poco de diversión jugarías con esas mierdas?
Pues, creo que no jugaría per se. Haría cosas muchísimo más calculadas y frías que las que regularmente hace un hijo de puta común y corriente. Y no sólo por el hecho de poder ver las cosas desde afuera y saber todas las cosas que sé, sino por carecer totalmente de sentimientos (como amor, perdón…caridad, o lástima).
De sentimientos...
Sí, y porque realmente me disgustan los cholitos coqueros.
“I’ve got nothing to say”.
Yo tampoco.
