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domingo, 30 de mayo de 2010

Katherine kiss me (o breve e ilustre descripción del mejor beso que me han dado)

Lo más gracioso es que,
al final de todo,
tuviste razón.



Eran como la una y pico, y el local reventaba. Reventaba duro, reventaba rico, la gente estaba en toda su nota, y nosotras acabábamos de matar una chata rubia con agua en el baño (bastante gráfico, lo sé). De pronto nos encontramos con ellas. Ellas, las amigas de una amiga, alegrísimas y contentas como ellas solas. Ebrias, pero no totalmente. Todo fluía mientras las entretenía e incluso alegraba un poco más, con ese poquito que me quedaba y que sirvió hasta para romperle la boca a una preciosidad de chica. Linda, en verdad. Tanto que valió la pena atravesar un mar de gente para llegar a ella, ¿no cat?

Y luego, no recuerdo cómo, alguien me interceptó.

Él: Tienes, hmmm, como tres segundos para decidir algo…
Yo: oh, ya.
Él: lo que pasa es que, en verdad, me muero de ganas de besarte porque eres linda…
Yo: “:X”
Él: si no quieres, en verdad no pasa nada, pero si quieres dime que si, dime que sí.
Yo: “:O”
Él: igual probablemente no lo recuerdes, esto es muy rochoso para mi


Uno, dos, tres segundos pasaron. Lo miré, le sonreí, y lo besé.
Lo que sí olvidé fue decirle que tenía “bolas”. Grandes bolas. Y por más cursi o de comedia romántica que haya sido, fue uno de los mejores besos que me han dado.


Gracias, fue lindo. ♥