"He was in the habit of taking things for granted
Granted, there wasn't much for him to take
And the only thing constant
was the constant reminder he'd never change".
Es realmente cómico como casi de la nada salen planes que terminan siendo geniales, como ir a un café miraflorino a libar for free, encontrarte con gente que no veías hace meses/horas, probar excentricidades como “vino caliente con una rodaja de limón y canela”, ser llamada “preciosa” más veces de las que se puede contar con ambas manos, ser personificada como una mecanógrafa de los sesentas, conocer a alguien que actually nació en
Sí, y reír mucho con Adriana Zea, porque es genial. Y Camila también.
