Mostrando las entradas con la etiqueta brownie. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta brownie. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de noviembre de 2007

Cincuenta y siete antojos de domingo.

Ese domingo Paula despertó con unas ganas casi diabéticas de comer brownies. Pero no cualquier brownie, sino de esos que tenían una envoltura roja y letras muy graciosas. Así que se levantó de la cama (de costado, como siempre), se puso un jean, un polo, una polera y finalmente sus fieles converse negras de graffiti rosado. Ella estaba lista para todo, y todo de todo eh.

Salió de su casa. Cerró la puerta. Demonios, se olvidó de las llaves. Ah no, allí están.
Entonces caminó la recta de su cuadra, sí, la medio gris por el smog de los autos y demás. Caminaba, y miraba el suelo: veía sus pasos, sus cortos y largos pasos, y el rastro algo invisible que dejaban sus pies, y lo poco/mucho que (aún) le dolía la pierna derecha. Maldita pierna derecha. Maldita.

Todavía faltaban como unas seis o siete cuadras más, y ella decidió antojarse de un cigarro. Pero sólo de uno, y porque lo encontró de pura casualidad en el bolsillo trasero de su polera. Entonces lo encendió, y la primera bocanada de humo fue tan deliciosa como el primer mordisco que imaginaba le daría al maldito brownie que la había hecho levantarse de la cama en una hora tan estúpida como puede ser las nueve y cincuenta y siete de la mañana, un domingo de nueve por la mañana, una mañana de cincuenta y siete antojos de domingo.

Se me antoja un brownie de envoltura roja. Adiós.

domingo, 2 de setiembre de 2007

Exit music (for a film)

  • "Hola, hola! Pasen, pasen." Y un semi conjunto de como cinco individuos, casi y hasta presentables (todo menos uno). Y una cocina tan desordenada como limpia y casera, llena de platos con sillao y restos de siu mai, y los otros que se están preparando, y el vapor nos ciega y todo es así hasta que suena de nuevo la puerta, y "¿quieres guaraná?" - Sí, por favor.
  • "Ay, pero qué bonita" - Aw, gracias. "Hoy tu nombre es Paola" (siempre creí que podría llamarme así, y es que no tengo cara de ser Patricia) "Entonces tu debes llamarte Fernanda, y tu Rocío". Y Abelardo o Bernardo, por sus rizos y no sé. Y Jonás, un chiste.
  • "Pelo rojo!" - Eh, sí.
  • "¿Quieres ir al grifo por pilas?" - Eh, no gracias.
  • "Son como veinte para las doce, ya va siendo hora" - Llamen a todos y pasen la voz: será en el comedor, y apagaremos las luces. Y "Feliz Cumpleaños", sorpresa, brownies y velas de corcho, y lucha con tenedores y espátulas para cortar inútilmente chocolate. Rico. Rico chocolate.
  • "¿Es acaso eso ketchup líquido?" - No, o tal vez sí. En realidad es Daiquirí de Fresa pero será mejor que le digan ketchup y que no les provoque. Y así fue y me lo tomé todo.

P1: Ayer estabas bonita.
P: Aw, hoy recordé cuando me lo dijiste, y sonreí.
P1: Jajaja. Sí, así estabas.




Sí, así estaba.